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La vocación

Nos lo debes a todos para poder dedicar tu tiempo a aquello en lo que eres bueno... es lo mejor que he sabido traducir esta frase que tiene tanta fuerza sobre la vocación... y esto que sigue es de mi cosecha porque siempre ser quien eres te llenará.. porque solo puedes dedicar tu tiempo a ello con éxito cuando lo pones al servicio de los demás... uf... estoy sudando...

O trabajar en lo que te gusta o que no haya diferencia entre quien eres y lo que haces… no creo que quepa mayor felicidad que saber quien eres y levantarte cada día para hacer aquello que te gusta o hacer lo que puedas hacer como te gusta… 

 Da lo mismo a lo que te dediques, es más, no sé si se trata de una profesión tal como las conocemos sino más bien de llevar quienes somos a todo lo que se nos venga hacer en esta vida, solamente nuestra…

 Pero vivimos tiempos distintos, tiempos en los que se valora el fin por el que trabajamos, por el que hacemos las cosas cada día, y no el medio a través del cual conseguimos esos supuestos fines y digo supuestos porque creo que una vez que haces lo que quieres hacer o desarrollas lo que haces en la actualidad de la forma en que a ti te motiva, llena y aporta, ese supuesto fin, el dinero, llega sólo y ya no se trabaja por él o sólo por él, es una ventaja añadida fantástica que aporta valor a nuestra ya poderosa existencia y también la posibilidad de expandirla… peor no la razón para levantarse cada día...

 Pero vamos a lo que hay aún para pelear…hablaba hace poco con un papá y una mamá de unos amiguitos de mi hija… él es periodista y ella escritora y guionista de series de ficción, ambos desolados con la situación en este país (y en otros imagino pero lo que conozco por experiencia propia es de lo que hablo…), él en concreto ya trabajando en otro lugar, “no es país para vocaciones… podríamos titular el tema…”

 Nos hemos olvidado de cuan importante es hacer lo que uno quiere hacer o hacer algo de acuerdo a quien uno es… no está el país para esto… hay que trabajar en lo que se pueda y “la vocación” no da de comer… ese recuerdo tan vívido del hambre, que tanto condiciona aún a algunos que vivieron épocas muy dolorosas… con todo el respeto y cariño de que soy capaz, creo que hoy en día trabajar para ese “fantasma” que ya no es nuestro (con todo el respeto por quienes aún sufren) nos deja con hambre de otras cosas, más intangibles y también inherentes al ser humano, hoy tenemos “ganas de tener ganas” de cada día, no sólo de fin de semana, de sentir emociones con lo que hacemos con “a lo que dedico MI tiempo”, de ver el objetivo, no sólo en unas vacaciones, un buen coche… que también oye… sino en hacer algo bueno, construir algo nuevo, aportar algo al mundo, a los demás… HACER LO MIO… tengo entendido que cuando finalmente seguimos este camino y empezamos a disfrutar de verdad en nuestra vida el dinero viene solo…

Porque “hoy nuestra guerra es la guerra espiritual…” babeo recordando a Brad Pitt en el club de la lucha…

Yo creo firmemente que cuando te dedicas a lo que te gusta profundamente, todo eso llega sin buscarlo, tus días está llenos, tu curiosidad alerta, el tiempo pasa gozosamente en tu propia piel…, así que, cuando llega el fin de semana tu vaso de satisfacción está lo bastante lleno, no es ya necesario llenarlo con otras agradables fuentes de satisfacción, que en dosis elevadas tanto daño nos hacen y a nuestros jóvenes… botellones de fin de semana que ahogan 5 días para algunos insufribles estudiando algo que ni les llama o, que si les llama saben que probablemente no es a lo que podrán dedicarse o que si se dedican se darán cuenta que aquí no se valora la vocación, la dedicación y el trabajo bien hecho… con desmotivados profesores a los que no les importa si aprenden algo o no… con compañeros que llevan muy pero que muy mal la angustia de tener que ser “alguien” que uno no es… y la sensación de que te están robando tu vida, quien eres y tu capacidad para decidir…

 Creo que esto último, la sensación de haber sido timado, de que te han quitado algo tuyo, te acompaña toda la vida… y en este país, en el que además esta situación también se da desde los que en teoría trabajan para nosotros y por nuestro bienestar pues vivimos en estado de permanente enfado y frustración… y a lo peor, y en muchos casos compartiendo con quien podemos y nos deja lo mal que nos sentimos, y no me refiero a una charla entre amigos, me refiero a putearnos como podemos entre nosotros… el jefe a ti, tú al del coche de al lado, él a ti, tu profesor, la profesora de tu hijo, el funcionario de turno, el hijo adolescente al padre, los padres a los hijos…

 Por otra parte, hablando de más cosas como parte de esta “cadena del mal” y porque al fin y al cabo las empresas somos las personas que allí trabajamos… muchas empresas responden a intereses muy alejados del objetivo realizar un buen trabajo, de aportar lo mejor que tienen a la sociedad, de cuidar a sus trabajadores sean abogados, médicos, economistas, ingenieros, científicos, diseñadores, artistas, trabajadores sociales, diseñadores gráficos, cajeras, dependientes, periodistas o guionistas de series de ficción…  para que saquen lo mejor de sí, hagan artículos de prensa que nos remuevan la conciencia, series de ficción que nos dejen pensando, que nos hagan vibrar, que nos aporten…, ingenieros con pasión por lo que hacen que mejoren infraestructuras, calidad de vida, científicos con medios para dedicarse con mayúsculas…

Un sinfín…

La situación pinta negra para muchos, pero yo creo que es lo que suele ocurrir cuando un cambio se aproxima… cuando cae un sistema ya viejo, obsoleto para dar paso a uno nuevo… reina el caos y la desesperanza… porque esto ya no nos sirve porque algo, necesariamente, va a morir…

Y ahora mi parte…o cuál creo yo que es nuestra parte para acompañar a esta irremediable y bienvenida caída de sistema…

Yo creo que para acompañar a este cambio tenemos que empezar por nosotros mismos: la coherencia entre lo que se piensa y lo que se hace o alinear nuestras creencias, nuestros pensamientos y nuestras acciones y moverse (arrastrándose, gateando, caminando o corriendo)hacia lo que uno quiere, visualizarse y sentirse en un deseado escenario en el que trabajará, vivirá, se desarrollará y su parte en todo aquello… esto es contagioso… dejemos que nos inunde el espíritu del cambio, del momento convulso en que algo está muriendo para dejar nacer otra cosa, el mejor invento de la vida...

Evolucionamos, viene una nueva forma de hacer… sin mirar atrás, a las viejas estructuras que se caerán (ya se caen…)por sí mismas, con respeto por su momento, por a qué sirvieron (lo digo en el sentido más positivo y humilde) y lo que aportaron y con la mirada puesta en construir lo nuestro…

 

Podemos dejarnos inundar por este espíritu para que, aquellos que nos miran sin quitar la vista y que hacen, lo que nos ven hacer, lo sientan, y con su juventud, valentía y energía se lancen a la aventura de crear su propia realidad, de ser quienes son, de mirar el mundo como el que mira un lugar lleno de posibilidades aventuras y emoción… esa sensación en el columpio cuando sube… 

 Yo creo que ver el mundo de esta forma depende siempre pero siempre de los ojos del que mira…

 Termino diciendo que el principal obstáculo entre nosotros y nuestros sueños (no sólo el Ferrari para el que le guste sino también hacer lo que uno quiere… me repito mogollón…) es una ansiada y perseguida quimera, para mi, absolutamente ficticia: la seguridad, “…no existe tal cosa en la naturaleza. La vida es una aventura o no es nada…” súper Helen Keller… el próximo post de algo financiero que me despiden…

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